Noticia Rancia…
Desde “ya no recuerdo cuando”, Billy Corgan, voz y guitarra de los Smashing Pumpkins, había dicho que no se editarían más discos a nombre de los Smashing Pumpkins. Hace más de una semana lo repitió en una entrevista con Greg Kot, para el Chicago Tribune.
Dicha entrevista no tiene desperdicio, hasta le envía un mensaje a Chris Cornell, sin necesidad de mencionar su nombre: “We will crack the egg like we did in ‘92, without doing something embarrassing like working with Timbaland” (“Romperemos el huevo como lo hicimos en ’92, sin hacer algo vergonzoso como trabajar con Timbaland”). Recordemos que el próximo álbum de Cornell contó con la “colaboración” de Timbaland.
Pero quizá lo que más nos ocupa (y lo que más me preocupa) es el asunto de los discos y la ejecución de los conciertos.
Para Corgan no tiene sentido seguir grabando discos: la gente lo sube al iPod, escucha los dos singles, y pasa por alto lo demás. La forma de escuchar ha cambiado, así que ¿para qué se matan haciendo discos, creando balances, si sólo se escucharán los singles?
Y aquí es donde yo digo “Hey, momento, ¿de qué gente hablas?”
Ésta es gente que paga por mp3′s. Gente que hace más rica al imperio Apple, que no soporta canciones más largas a 4 ó 5 minutos, gente que simplemente no sabe escuchar música.
Puede que sean la mayoría, pero ¿qué hay de nosotros? Estamos los fans (desde los newbies, hasta los fans from hell), que escuchamos los discos de los Smashing completos y terminamos pensando que los singles son lo peor de los álbumes.
También estamos los melómanos, que apreciamos la calidad de un CD, el arte del disco, las canciones épicas. Los que más aportamos a la industria, al comprar cada buen disco que podemos.
Es surrealista que este buen hombre diga “nos sentimos libres de hacer lo que querramos” y adapte sus actitudes al comportamiento de la demanda. “¿Es eso ser libre?” pregunto yo con enfado.
En este punto, siento que nos está dando carpetazo a sus fans en particular y a los adictos-a-la-música en general. No puedo pensar siquiera en atenerme a lo que cada día, mes, año cuelguen en iTunes Store. Y no discos, sino canciones “sueltas”. ¿Es ésta una forma de vivir la música? No para mí.
Se está vendiendo, no a una disquera, sino a una masa de gente que, como dicen, escucha a los Smashing y luego oye a Britney Spears, ¿es acaso esa la audiencia que apreciará su arte? ¿Que soportará un Gossamer y demás épicas? No lo creo.
En cuanto a lo dicho respecto a los conciertos: ¡En hora buena!
No es que yo desprecie los viejos tiempos, o que no sepa apreciarlos por no ser “mi época”. Todo lo contrario. También los añoro, extraño aquellos años, a pesar de ser yo muy joven (nací en el ’90).
Incluso afirmé que Zeitgeist era desechable, y que el regreso era una farsa. Estaba aferrada a los Smashing de los 90′s. Aún lo sigo, pero he podido aceptar ciertos cambios.
Sigo pensando que sus mejores canciones son noventeras, al igual que sus mejores discos, y sus mejores directos (no los vi en 98, pero lo digo por los bootlegs que he escuchado a lo largo de su carrera). Es decir, los mejores años para mí están allá.
Pero este es un gran cambio. Aceptémoslo: ya no son los Smashing Pumpkins de Machina II siquiera. En cada disco tenían una evolución y ésto es lo que me mantiene atada a ellos. ¿Por qué tendrían que volver a ser lo mismo de hace 10, 15 ó 20 años? ¿Qué sentido real tendría esto? Ninguno, y sabríamos que la razón esencial de su regreso es el dinero.
Por eso es que me alegro de que dejen de lado los Greatest Hits para centrarse en su nueva música. Justo ahora están haciendo cosas muy interesantes, canciones que realmente valen la pena, ¡se están divirtiendo!
Por supuesto, y Corgan lo aclaró en su blog, no se olvidarán por completo de las viejas canciones.
Definitivamente creo que debemos deslindarnos un poco de nuestro pasado (muchos van sólo a recordar su juventud) y empezar a disfrutar nuestro presente, a disfrutar lo que están haciendo, el gran espectáculo que están llevando a cabo (tres horas en cada presentación… ¡están locos!).
Como sea, a Billy jamás hay que tomarle la palabra tan en serio, ni aunque parezca cierto.
Escrito en Música, The Smashing Pumpkins
Etiquetas: billy corgan, entrevistas, pumpkinhead